Puerto Iguazu, en crisis

"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo"
Albert Einstein

Puerto Iguazú está en crisis. El colapso de las infraestructuras se convierte en una constante que amenaza el crecimiento de la ciudad.

La evidente ausencia del estado provincial y el municipio con inversiones, en infraestructura y servicios públicos; pone en riesgo el desarrollo de la ciudad, amenazando la calidad de vida de sus habitantes. Es notorio que las inversiones, llegaron de la mano de los actores privados, que potenciados por los beneficios que derrama el constante crecimiento de visitantes a las Cataratas del Iguazú, invirtieron en el crecimiento de sus emprendimientos, siendo los principales generadores de empleo en nuestra ciudad y los más perjudicados en el crecimiento de la brecha entre los servicios y eficiencia ofrecida por nuestros hermanos brasileños y paraguayos. El crecimiento y desarrollo en la región; de Ciudad del Este y Foz de Iguazú, refleja nuestro estancamiento.

El desarrollo de la ciudad, debe ser fomentado por una alianza estratégica entre, las instituciones, los actores privados, los inversores, empresarios, emprendedores, la ciudadanía en general y el gobierno municipal; este último debe asegurar la infraestructura necesaria, para potenciar la calidad de vida de la ciudadanía y el crecimiento sostenible.

El servicio de energía eléctrica es un absoluto desastre, infraestructura obsoleta, conexiones irregulares, pésimo servicio; el servicio de agua, atenta contra la salud de la población en general, no se potabiliza correctamente todos los días, las perdidas en la infraestructura repercuten en la capacidad del servicio que se vuelve insuficiente y existen grandes áreas de la ciudad sin abastecimiento, ni planificación a futuro para extender el mismo; la red de cloacas abastece solamente a una minúscula porción del territorio de la ciudad y está colapsada. Telefonía e internet, constantemente nos generan grandes dolores de cabeza; el acopio y la reutilización de la basura son problemas encarados desde actores privados sin el apoyo del municipio, lo que relativiza las posibilidades de éxito de los programas desarrollados.

Hoy “nuestra crisis” es el fiel reflejo de años de desinversión y malgasto de los recursos públicos. El colapso de las infraestructuras está en su fase de inicio, si no hay capacidad de respuesta con inversión pública, el problema se agravara.

Los mecanismos y fondos para financiar las infraestructuras, son de los más variados, pero la ausencia de planificación, visión a futuro y capacidad técnica en las respuestas a las diversas problemáticas, hacen que hoy; sigamos pagando todos, la prueba y error.